¡Hola amigos! (hola) soy yo, ya llegué (llegué ya), estoy aquí (aquí de acá), vengo que te vengo (vengo eh), soy Ramón (hola). Saben que me tomé un tiempo (un tiempecito me tomé) y me fui a pasear por ahí (de vacaciones). En realidad no serían unas vacaciones (no serían). Podría decir algo asi como viaje (algo así). La cuestión (gran cuestión gran) es que sin darme cuenta (ni cuenta me dí), ya pasó medio año (la mitad exacta de un año). Lo importante de lo que les quiero contar (quiero) es que el tiempo se me vuela (como las chapas de la cabeza). Medio año (si), que parece como media hora (media hora parece). Entonces con esta seguidilla, un año sería una hora (sería eso). Porque lo que hay que decir acá (hay que decirlo señores) es que cuando te dicen que la vida es como un pedo en una canasta (pedo de gas, flatulencia, desgracia orgánica), efectivamente es verdad (totalmente). Antes de irme tomé como referente (gran referente) a un pibe que jugaba a la pelota conmigo (jugaba, jugaba). Un día se fue nomás a Australia el pibe a preparar café (mucho café). Me pareció mucho tiempo (me pareció), y un día nomás volvió (así nomás). Le vi la cara, y le dije (le dije) che que bien (re bien). Pareció como si lo hubiera visto ayer (ayer nomás) o sólo unas horas. Todo estaba igual (recontra igual estaba). Yo estaba igual (auch!). Entonces dije (ma sí (léase “ma sehh”(no te esperabas estos paréntesis, eh))), yo me voy para cualquier lado, si total (recontra total) no pasa nada y esta canasta ni siquiera tiene un pedo (ni siquiera). Me fui nomás y acá estoy (acá ando). Medio año le metí (la mitad exacta de un año), y parece que me hubiera ido hace media hora. Qué cosa, che (cosita). Y un paso y otro paso (pasito) y una hora, y media hora (y la vida entera).

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